📝HISTORIA EN BREVE
- Un estudio histórico sobre el Alzheimer publicado en 2006 en la revista Nature ha sido retractado después de que los investigadores descubrieran imágenes manipuladas, lo que pone en tela de juicio casi dos décadas de investigación y estrategias de tratamiento
- El estudio propuso la Aβ*56, una forma específica de beta amiloide, como la causa de pérdida de memoria. Pero, un análisis forense independiente descubrió que se inventaron datos clave, y ahora se cree que es posible que esa proteína ni siquiera exista
- Como resultado de esta manipulación de datos, se desperdiciaron miles de millones de dólares en financiación de investigación y desarrollo de medicamentos dirigidos a las placas amiloides, y al mismo tiempo, se dejaron de investigar otras posibles causas del Alzheimer, como la disfunción metabólica y la inflamación
- La Universidad de Minnesota, en donde se realizó esta investigación fraudulenta, no detectó mala conducta en una revisión interna, lo que es una señal de que tienen un problema grave de sesgo institucional y demuestra la necesidad de realizar supervisiones independientes en las investigaciones científicas
- Es importante que los pacientes y las familias investiguen más sobre los estudios, las fuentes de financiación y las afirmaciones sobre los tratamientos, ya que esto los ayudará a identificar investigaciones confiables
🩺Por el Dr. Mercola
Desde hace años, se cree que las placas amiloides son la causa principal del Alzheimer, y con base en esta información han destinado millones de dólares en financiación de investigaciones y desarrollo de medicamentos. Las compañías farmacéuticas diseñaron tratamientos para atacar estas placas, pero los ensayos clínicos no produjeron los resultados deseados, y un descubrimiento reciente podría explicar el porqué.
Un estudio histórico sobre el Alzheimer que se utilizó como base durante casi dos décadas de investigación, se retractó debido a que se descubrió que se manipularon sus imágenes, lo que pone en duda una de las teorías principales en la investigación del Alzheimer. El estudio propuso que, una forma específica de proteína beta amiloide era la causa principal de la pérdida de memoria. Pero, alteraron las imágenes que "confirmaban" la existencia de esta proteína, y ahora toda esta teoría se está desmoronando.
Si la beta amiloide nunca existió o jamás fue la causa principal del Alzheimer como afirmaron los investigadores, significa que se desperdiciaron millones de dólares en investigaciones y que los pacientes han recibido recomendaciones equivocadas que los han hecho perder su tiempo y dinero en tratamientos que no funcionan.
Si se descubrió que se manipularon los datos que sustentan una de las teorías principales sobre el Alzheimer, ahora cómo podremos estar seguros de que otras investigaciones no han hecho lo mismo. Si manipulan datos en un campo tan crítico como la investigación del Alzheimer, ahora cómo podemos confiar en la ciencia médica.
Descubren que se manipularon los datos en un estudio histórico sobre el Alzheimer
En julio de 2022, un informe de investigación que se publicó en Science1 descubrió que se manipularon las imágenes de un estudio histórico sobre el Alzheimer que se realizó en 2006 y se publicó en la revista Nature. Este estudio2 propuso la proteína beta amiloide Aβ*56 (que se denominó "beta amiloide estrella 56") como una de las causas principales de la pérdida de memoria.
•Este estudio histórico fue la base de las investigaciones sobre el Alzheimer durante casi dos décadas: además de ser una de las fuentes principales de muchas investigaciones, también influyó en las decisiones de financiación, el desarrollo de medicamentos y los ensayos clínicos.
•El análisis de imágenes forenses descubrió que se manipularon los datos: esto no solo puso en duda la validez de los hallazgos de esa investigación individual, sino también la integridad de todas las demás investigaciones que se basan en esta hipótesis.
•El estudio afirmó que la Aβ*56 era la causa principal del deterioro de la memoria en ratones: la investigación la dirigió Sylvain Lesné, especialista en neurociencias de la Universidad de Minnesota, y en aquel tiempo, sus hallazgos se consideraron prometedores, ya que sugería una nueva vía de tratamiento. Los investigadores asumieron que atacar esta proteína podría retardar o incluso detener la progresión del Alzheimer.3
•La evidencia de manipulación se hizo evidente: en 2021, Matthew Schrag, especialista en neurociencia de la Universidad de Vanderbilt, comenzó a investigar al respecto y encontró signos claros de manipulación de imágenes.
Descubrió que se duplicaron, alteraron o ajustaron imágenes clave del Western blot (un método de identificación de proteínas) para hacer que coincidieran con la hipótesis de Sylvain Lesné. Según el artículo de Science: "algunos expertos en Alzheimer ahora sospechan que los estudios de Sylvain Lesné provocaron que, durante 16 años, las investigaciones sobre el Alzheimer se basaran en datos erróneos".4
•Otros analistas de imágenes forenses llegaron a la misma conclusión: Elisabeth Bik, experta en biología molecular y Jana Christopher, que es consultora independiente, revisaron los hallazgos de Matthew Schrag y confirmaron que se manipularon muchas de las imágenes en los documentos de Sylvain Lesné. Parecía que algunas figuras provenían de experimentos diferentes y, en algunos casos, se copiaron y pegaron bandas de proteínas para producir resultados específicos.5
•Este engaño hizo que la Aβ*56 pareciera mucho más importante de lo que en realidad era: ahora, los expertos en Alzheimer incluso cuestionan su existencia. Según Science, varios laboratorios han intentado replicar los hallazgos de Sylvain Lesné, pero no han podido detectar la Aβ*56.6
Décadas de investigaciones se basan en una teoría fraudulenta
Esta situación es muy preocupante porque casi todas las investigaciones sobre el Alzheimer se basan en los datos manipulados de Sylvain Lesné. Los científicos de todo el mundo se basaron en estos datos erróneos, gastaron millones en financiación y años de trabajo en estudios de seguimiento y ensayos clínicos. El hecho de que la Aβ*56 no exista, podría invalidar todos los estudios que la han utilizado como base.7
•El hecho de no haber detectado este fraude a tiempo pone en duda la fiabilidad de la supervisión científica: durante casi dos décadas, las revistas, las instituciones y los revisores por pares no lograron identificar que se manipularon las imágenes. "Según la base de datos Web of Science, el artículo que se publicó Nature ha sido citado en unos 2300 artículos académicos, más que todos los informes de investigación básica sobre el Alzheimer que se han publicado desde 2006", afirma Science.8
•Revistas prestigiosas utilizaron varios artículos de investigación con datos manipulados: por ejemplo, The Journal of Neuroscience publicó artículos de Sylvain Lesné que contenían imágenes manipuladas, pero poco después de la investigación de Matthew Schrag comenzaron a surgir las preocupaciones.
• Incluso después de descubrir este fraude, algunas revistas dudaron en actuar: John Forsayeth, un destacado investigador sobre el Alzheimer, dijo que: "las revistas y las instituciones que otorgan subvenciones no saben cómo actuar ante la manipulación de imágenes".9
• Aún más preocupante, la revisión interna de la Universidad de Minnesota no encontró evidencia de mala conducta en la investigación en al menos dos de las imágenes cuestionadas: esto plantea la cuestión de si las instituciones son capaces de investigar de manera objetiva a sus propios investigadores, en especial cuando la financiación y la reputación están en juego.
Los expertos independientes sostienen que estos casos necesitan supervisión externa para evitar que los conflictos de intereses interfieran con la verdad científica.10
Al final los pacientes son los que pagan los platos rotos
Las consecuencias para los pacientes y sus familias son devastadoras. Décadas de investigación se enfocan en tratamientos dirigidos a los amiloides, y casi todas se basan en estudios como éste, y esa podría ser la razón por la que no han logrado crear terapias que funcionen. Mientras tanto, han ignorado otras líneas de investigación prometedoras, como la inflamación, la disfunción metabólica y el sistema inmunológico.11
•La investigación de Matthew Schrag ha obligado a evaluar los artículos de las revistas: ahora los investigadores analizan otros estudios que publicó Sylvain Lesné, y algunos ya se corrigieron o retractaron. Pero, el proceso es lento y muchas investigaciones aún utilizan como fuente muchos de estos estudios fraudulentos.
•Los expertos advierten que este caso solo podría ser la punta del iceberg: el fraude científico es muy difícil de detectar, y las revistas no cuentan con los recursos o la voluntad para investigar a fondo los datos sospechosos.
•Este problema plantea preocupaciones importantes sobre la integridad de la ciencia biomédica: el fraude detrás de este estudio no solo pone en duda todas las investigaciones sobre el Alzheimer, sino que también plantea mayores preocupaciones sobre la integridad de la ciencia biomédica.
Si un estudio con datos manipulados puede pasar desapercibido durante casi 20 años en uno de los campos más financiados ¿cuántas otras áreas de investigación no tienen el mismo problema? Y, lo más importante ¿cuántos pacientes han sufrido las consecuencias de estos errores científicos?
Ahora la comunidad científica debe actuar de forma urgente, no sólo para corregir el pasado sino para garantizar que las investigaciones futuras cumplan con las normas más estrictas de responsabilidad y transparencia.
Una de las autoras principales confirma la manipulación de su estudio
Después de casi dos años de estar bajo la lupa, una de las autoras del estudio dio la cara y aceptó retractarse. Después de que se citó casi 2500 veces, este artículo está por convertirse en una de las retractaciones más citadas en la historia científica.12
•Coautor admite manipulación de datos: Karen Ashe, autora principal del estudio y especialista en neurociencias de la Universidad de Minnesota, admitió que sí se manipularon algunas de las cifras del estudio.
En el sitio de discusión de la revista PubPeer, escribió: "aunque no sabía sobre las imágenes hasta que me lo informaron hace dos años, no cabe duda que se manipularon varias de las figuras de Lesné et al. (2006) por lo que, como una de las autoras principales, asumo toda la responsabilidad".13
•Pero, insiste en que las conclusiones del estudio son válidas: aunque muchos investigadores cuestionan esta afirmación. Karen Ashe defiende su trabajo y hace poco, publicó un estudio nuevo en Science que, según ella, confirma los hallazgos del artículo de 2006. Pero, Matthew Schrag y otros investigadores independientes son firmes al refutar estas afirmaciones y dicen que estos datos nuevos son tan poco fiables como el estudio original.
•Una falla en el proceso de revisión por pares: las revistas dependen de la revisión por pares para evaluar la validez de los estudios, pero el análisis de imágenes no suele formar parte de este proceso. Como resultado, no se detectan los datos fraudulentos o manipulados, por lo que se utilizan en campos enteros de investigación sin que antes se compruebe su veracidad.
•El autor principal rechaza la retractación: hasta el momento, Sylvain Lesné, que es el protegido de Karen Ashe, no ha aceptado la retractación. Aún trabaja para la Universidad de Minnesota y recibe financiación de los Institutos Nacionales de Salud (NIH).
•La universidad afirma que "no hubo mala conducta en la investigación": esto plantea serias preocupaciones sobre el sesgo institucional, ya que las universidades tienen intereses financieros, además de que su reputación está en juego, por lo que hacen todo lo que está en sus manos para proteger a sus profesores. Los expertos independientes sostienen que organizaciones de terceros deberían regular dichas investigaciones, ya que esto garantizaría la transparencia y la rendición de cuentas.
Además, las revistas científicas han tardado en reaccionar: muchas esperaron a que concluyera la investigación interna de la Universidad de Minnesota antes de decidir retractarse. Este enfoque ha frustrado a los investigadores que creen que es necesario tomar medidas inmediatas.
Donna Wilcock, especialista en neurociencias de la Universidad de Indiana y editora de la revista Alzheimer's & Dementia, dijo: "es lamentable que tardaran dos años en tomar la decisión de retractarse. La evidencia de manipulación fue abrumadora".14
Protéjase de la desinformación en las investigaciones médicas
Si usted o uno de sus seres queridos tiene Alzheimer o cualquier otra enfermedad crónica, merece transparencia. Por desgracia, los estudios defectuosos y las afirmaciones engañosas son más comunes de lo que cree, por esa razón es muy importante ser crítico al momento de evaluar una investigación. Aunque ningún método garantiza la precisión, las siguientes estrategias pueden ayudarle a distinguir entre la ciencia confiable y el marketing exagerado.
• Cuestionar la fuente: los encabezados rara vez cuentan la historia completa. En lugar de creer todo lo que lee, haga preguntas como:
- ¿Quién financió la investigación?
- ¿Se ha replicado el estudio?
- ¿Hay investigadores independientes que confirmen los resultados?
Las compañías farmacéuticas y los medios de comunicación suelen promover estudios con base en sus intereses financieros. Investigue bien antes de confiar en un "gran avance".
•Seguir el dinero e identificar los sesgos: muchos medicamentos para el Alzheimer obtuvieron resultados negativos en los ensayos clínicos, pero aún se destina casi todo el financiamiento en tratamientos dirigidos a los amiloides. Desconfíe de los estudios que, de forma conveniente, se utilizan para beneficiar a los mercados de medicamentos multimillonarios, mientras descartan soluciones simples y accesibles.
•Pensar de forma crítica y ser proactivo: la exposición del fraude científico en la investigación del Alzheimer demuestra que, no es bueno poner toda su confianza en el sistema. Sea su propio defensor:
- Sea crítico al momento de leer los estudios.
- Busque diferentes perspectivas.
- Investigue más sobre los investigadores que desafían las narrativas dominantes.
Las soluciones más efectivas suelen ser las más sencillas, es decir, las que se basan en la alimentación, el movimiento y un entorno de apoyo.
Estrategias para reforzar la salud de su cerebro
En lugar de confiar en intervenciones farmacéuticas cuestionables, implemente estrategias sólidas de estilo de vida que ayuden a proteger y reforzar la salud de su cerebro.
•Optimice su alimentación para estimular su producción de energía celular: su cerebro depende del combustible adecuado para funcionar de forma correcta. Algunas estrategias alimentarias clave incluyen:
◦Dejar de consumir alimentos procesados y aceites de semillas que causan inflamación.
◦Reducir la exposición a toxinas ambientales como plásticos y metales pesados.
◦Consumir más proteínas de origen animal y alta calidad, y el colágeno debería representar un tercio de este consumo.
◦Consumir de 250 a 300 gramos de carbohidratos saludables (y bien tolerados) todos los días para promover la función del cerebro.
•Reforzar sus mitocondrias: una mala salud mitocondrial se relaciona con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Estrategias para estimular la producción de energía en el cerebro:
◦Exponerse a la luz del sol todos los días, de preferencia al mediodía.
◦Evitar los aceites de semillas y el exceso de grasas poliinsaturadas (PUFA), que dañan la función mitocondrial.
◦Consultar a su médico para considerar el azul de metileno de grado farmacéutico.
◦Estabilizar los niveles de azúcar a través de carbohidratos saludables y evitar el ayuno prolongado.
Si bien, la desinformación en la investigación médica es un problema real, como dije, hay formas de protegerse. Cuestionar la ciencia y priorizar las estrategias de salud fundamentales, lo ayudará a tomar decisiones informadas que reforzarán la salud de su cerebro. La verdad está ahí, solo tiene que buscarla.
Preguntas frecuentes sobre la retractación del estudio histórico sobre el Alzheimer
P: ¿Por qué se retractó el estudio sobre el Alzheimer de 2006?
R: El estudio, que se publicó en Nature, se retractó después de que los investigadores encontraran imágenes manipuladas, lo que generó dudas sobre la validez de sus hallazgos. Se propuso la Aβ*56, una forma de beta amiloide, como la causa de la pérdida de memoria, pero el análisis forense reveló una invención de los datos e incluso cuestionó la existencia de esa proteína.
P: ¿Cómo afectó este estudio fraudulento a la investigación sobre el Alzheimer?
R: El estudio influyó mucho en la investigación sobre el Alzheimer durante casi dos décadas, y generó miles de millones de dólares en financiación para tratamientos dirigidos a los amiloides. Pero, la mayoría de estos tratamientos no funcionaron y se ignoraron otras posibles causas del Alzheimer, como la disfunción metabólica y la inflamación.
P: ¿Por qué tardó tanto en descubrirse la manipulación de datos?
R: Las revistas científicas, las instituciones y los revisores por pares tardaron casi 20 años en detectar las imágenes manipuladas. Al principio, la revisión interna de la Universidad de Minnesota no encontró mala conducta, lo que es una señal de que tienen un problema grave de sesgo institucional y la necesidad de realizar supervisiones independientes en las investigaciones científicas.
P: ¿Qué significa esto para los pacientes con Alzheimer y sus familias?
R: Engañaron a los pacientes para que recurrieran a tratamientos dirigidos a los amiloides que no funcionan, mientras que ignoraron otras terapias que podrían ser más efectivas. Las familias deben evaluar de forma crítica la investigación médica, cuestionar las fuentes de financiación y mantenerse informadas sobre los enfoques de tratamiento nuevos.
P: ¿Cómo podemos garantizar la fiabilidad de la investigación médica?
R: Los pacientes y los investigadores deben analizar bien los estudios e investigar sus fuentes de financiación, así como comprobar que se realizó una verificación independiente y cuestionar los resultados que se alinean con los intereses financieros. Para combatir esta enfermedad tan común es muy importante que haya transparencia, supervisión independiente e investigaciones sólidas sobre otras posibles causas.
🔎Fuentes y Referencias:
- 1, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11 Science, July 1, 2022
- 2, 3 Nature, 2006, volume 440, pages 352–357
- 12, 14 Science, June 4, 2024
- 13 PubPeer, A specific amyloid-beta protein assembly in the brain impairs memory