📝HISTORIA EN BREVE

  • Los iones negativos son moléculas con carga eléctrica que se concentran de forma natural en zonas como playas, cascadas, montañas y bosques, y que ayudan a eliminar las partículas nocivas del aire
  • Los científicos descubrieron que la ionización negativa del aire de alta densidad puede ayudar a contrarrestar los síntomas del trastorno afectivo estacional (TAE)
  • Los iones negativos del océano se crean cuando las moléculas de agua ganan electrones, mientras que el aire de la montaña puede ser rico en iones negativos debido al contenido de minerales como el magnesio y el calcio de la piedra caliza
  • Tomar una ducha caliente puede generar iones negativos en casa a través del "efecto Lenard", donde las fuerzas de corte del agua que fluye muy rápido crean fricción que le agrega electrones a las moléculas
  • Los iones negativos se forman cuando el oxígeno en el aire (O2) adquiere una carga eléctrica negativa para convertirse en O2⎺, que luego queda envuelto por microgotas de humedad para crear lo que conocemos como "aire fresco"

🩺Por Mary Ann Rollano, autora invitada

“Vive bajo el sol, nada en el mar, bebe el aire puro.” ~ Ralph Waldo Emerson

El océano es un regalo de la naturaleza. Las costas son el lugar favorito de muchas personas de todo el mundo. Ralph Waldo Emerson veía la belleza de la naturaleza como una representación de lo divino y una fuente de conexión de nuestra alma con el “Alma Universal”. Él percibía lo sagrado en el mundo natural y creía que todos los seres vivos están conectados entre sí y con el universo en su conjunto.

Al contemplar el vasto océano, me doy cuenta de que esas aguas estuvieron aquí miles de millones de años antes que yo y seguirán aquí miles de millones de años después de que yo me haya ido. Es un atisbo de lo divino que se desarrolla ante mí.

Estar cerca de la naturaleza a través de la vida costera es un sueño para muchos, y me incluyo, como lo demuestran las miles de personas que pasan sus vacaciones en la playa cada año. El Centro de Biología de la Conservación afirma que “180 millones de personas de Estados Unidos realizan 2 000 millones de visitas a playas, más del doble que a todos los parques nacionales y estatales juntos”.

Sí, las vistas son espectaculares y relajantes, pero eso no es todo. El aire también tiene algo que contribuye a esto.

Los iones del aire

¿Se ha preguntado por qué se siente tan bien, con energía y sin miedo después de una agradable y larga caminata por la playa o un día al aire libre en el mar? O tal vez se sintió así después de una estimulante tormenta primaveral, una visita a una cascada o una caminata en lo alto de las montañas. Pero ¿por qué ocurre esto?

La vista y los olores del mundo natural pueden brindarles a las personas una sensación de bienestar. Sin embargo, los iones negativos del aire son el ingrediente invisible en nuestra experiencia. De acuerdo con Pierce J. Howard, Ph.D., quien es director de investigación y desarrollo del Centro de Estudios Cognitivos Aplicados de Charlotte, Carolina del Norte: “Los iones negativos ayudan a eliminar las partículas nocivas del aire”.

Me gusta pensar en los iones negativos como la forma en que la naturaleza limpia el aire. La ciencia nos dice que estas moléculas con carga eléctrica tienden a concentrarse en áreas polarizadas eléctricamente, como después de una tormenta eléctrica, en las montañas, los bosques, las cascadas y los océanos.

¿Qué es un ion?

Hagamos un breve repaso de la química que estudiamos en preparatoria. Un ion es una molécula que tiene una carga positiva o negativa. Puede crearse ganando o perdiendo electrones. Los electrones tienen una carga negativa, mientras que los protones tienen una carga positiva. Si un átomo gana un electrón, tiene más electrones que protones, lo cual da origen a un átomo de un elemento con carga negativa.

Todo esto sucede a nivel molecular, por ende, no lo podemos ver. El Centro de Terapéutica Ambiental lo explica de esta manera:

“Las mediciones físicas revelan que el oxígeno en el aire (O2) adquiere una pequeña carga eléctrica negativa, lo que lo convierte en O2⎺.”

Estas partículas están envueltas por microgotas de humedad, es decir H2O, que ayudan a mantener la carga hasta que el O2⎺ es atraído hacia una superficie neutralizadora. La disposición de las moléculas de O2⎺ envueltas por la humedad se llama “superóxido” o “aire fresco”. A veces, se puede oler en el aire.

Los iones negativos y el estado de ánimo

Los iones negativos del aire pueden favorecer nuestra salud mental. Muchas veces en mi vida, descubrí que mi estado de ánimo y mi bienestar físico mejoraron gracias a la naturaleza de mi entorno. Dos lugares en particular tuvieron este efecto. Por supuesto, cada vez que voy a la playa, lo cual hago muy seguido pues vivo en la costa y he pasado la mayor parte de mi vida en ella. Y, también me ocurrió cuando visitamos Grecia, eso fue inesperado.

Grecia es rica en historia antigua y belleza natural. Parte de nuestra visita nos llevó a explorar los pintorescos pueblos de Delfos y Arachova, enclavados en los acantilados montañosos de la región del Peloponeso.

Por impresionantes que fueran los sitios arqueológicos de Atenas, no fueron las únicas maravillas de la antigua Grecia. En un principio se creía que Delfos era el centro del mundo o el centro naval de la tierra. El Oráculo de Delfos fue una sacerdotisa que se sentaba en el centro del Templo de Apolo y daba consejos y profecías a los antiguos líderes griegos.

Es un lugar muy espiritual con una energía increíble. Puede sentirlo y puede sentir el espíritu de quienes fueron antes que usted. Es el lugar más espiritual en el que he estado. Para los griegos, la divinidad tenía una estrecha relación con la naturaleza.

Aunque no podemos ver los iones negativos o ricos en minerales del aire, inhalarlos tiene efectos positivos. Las montañas del Peloponeso están formadas por piedra caliza y son ricas en magnesio y calcio. Por otro lado, el aire del mar es rico en yodo, magnesio y sal. Por supuesto, la vitamina D de la luz solar hace maravillas en nuestro estado de ánimo, y el magnesio es bien conocido por mejorar el humor.

Evidencia científica

La ciencia empírica intenta cuantificar una forma de conocimiento que existía mucho antes de la disciplina de la ciencia. Me encanta la ciencia, pero también me encanta nuestro conocimiento intuitivo, y considero que no son excluyentes entre sí. El universo siempre nos habla, solo necesitamos entender su lenguaje.

Michael Terman, quien es profesor de psicología en la Universidad de Columbia, estudió la relación entre los iones negativos y la depresión. Michael Terman y su grupo realizaron un estudio1 que descubrió que la ionización negativa del aire de alta densidad puede contrarrestar los síntomas del trastorno afectivo estacional.

El International Journal of Molecular Science publicó un estudio2 que revisa 100 años de estudios sobre los iones negativos del aire y su efecto en la salud.

"Los iones superóxido son miembros clave de los NAI (iones negativos del aire) y están implicados en los efectos biológicos de los NAI al regular el nivel de serotonina y otras acciones biológicas, pero algunos informes no mostraron ningún efecto significativo de los NAI sobre la concentración o el metabolismo de la serotonina".

Voy a dejar que mi experiencia sea el factor decisivo aquí. Le comparto un dato curioso. Es posible generar iones negativos en el aire desde casa: solo debe tomar una ducha. Todas esas moléculas de agua que fluyen con rapidez chocan entre sí y crean suficiente fricción para agregar electrones, creando así su propio y maravilloso oasis de iones de aire negativos. Estas fuerzas cortantes del agua se llaman "efecto Lenard". Quizá por eso se nos ocurren tantas ideas mientras nos duchamos.

El poder oculto de la naturaleza

Lo que no podemos ver suele tener mayor impacto que lo que sí podemos ver. Detrás de escena suceden muchas cosas que ayudan a explicar cómo funcionan nuestros cuerpos y la naturaleza. Estos factores ocultos y a veces transformadores me han fascinado durante toda mi vida. Los elementos más pequeños crean el impacto más significativo. Eso no es solo un cliché; así es como funciona el mundo: las pequeñas cosas de la vida importan demasiado. He visto esto de muchas maneras.

En lo que parece otra vida, enseñé a mis colegas enfermeras de cuidados críticos los detalles de los gases en la sangre arterial. Miden el oxígeno del cuerpo, el dióxido de carbono y el equilibrio ácido-base en la sangre arterial u oxigenada. El sistema ácido-base o pH afecta el metabolismo del cuerpo y está controlado por los pulmones y los riñones. Un cuerpo saludable logra este equilibrio exacto con facilidad.

También enseñé los detalles del equilibrio de líquidos y electrolitos. Los electrolitos son minerales con carga eléctrica que se disuelven en el agua o en los fluidos corporales, como la sangre. Tener una deficiencia crítica o un exceso de un electrolito puede tener un impacto grave en la salud.

Así como los equilibrios ácido-base y electrolíticos ocurren a nivel celular, los iones negativos del aire ocurren a nivel molecular. No podemos verlos, pero están ahí y son fundamentales para el bienestar y la felicidad.

La vida moderna ha ocultado mucho de lo que sabemos de forma intrínseca sobre nuestra salud y bienestar. Sugiero que profundicemos nuestra conexión con nosotros mismos y desarrollemos cada faceta de nuestra mente, cuerpo y espíritu. Si nos sentamos, observamos con paciencia y presenciamos la naturaleza de cerca, siempre experimentaremos algo mágico.

Acerca de la autora

Mary Ann Rollano es una escritora, enfermera registrada y especialista en té con 40 años de experiencia en salud y bienestar. Con una gran pasión por los cuatro pilares de la salud: física, emocional, espiritual y social: combina su experiencia en té, hierbas y nutrición para inspirar conexiones significativas y vidas más felices y saludables. Conozca más sobre ella a través de su boletín Steeped Stories .