📝HISTORIA EN BREVE
- Hacer ejercicio intenso de manera regular mejora la capacidad del cuerpo para eliminar metales pesados como el plomo y el cadmio a través del sudor
- De acuerdo con una investigación reciente, el sudor inducido por el ejercicio es más efectivo para eliminar metales pesados como plomo, níquel, cobre y arsénico del cuerpo en comparación con la sudoración pasiva en un sauna
- La combinación de ejercicio intenso con exposición al calor aumenta la capacidad del cuerpo para excretar metales tóxicos a través del sudor y la orina, sobre todo después de nueve sesiones repetidas
- La toxicidad por metales pesados puede producirse por la exposición diaria a contaminantes industriales, alimentos y agua contaminados y contaminación atmosférica, y puede contribuir a enfermedades renales, trastornos neurológicos y problemas cardiovasculares
- Limite el entrenamiento de alta intensidad a 75 minutos por semana para obtener beneficios óptimos de desintoxicación sin correr el riesgo de esforzarse demasiado o reducir los beneficios. Las sesiones de sauna deben limitarse a 20 a 30 minutos para evitar el calentamiento excesivo y la deshidratación y, al mismo tiempo, apoyar los procesos naturales de desintoxicación del cuerpo a través de la sudoración
🩺Por el Dr. Mercola
Comprender cómo el sudor ayuda a la desintoxicación es esencial para cualquier persona que busque mejorar su salud y bienestar. Si aprovecha los procesos naturales de su cuerpo, puede mejorar la capacidad de su cuerpo para desintoxicarse y prevenir los efectos adversos de la acumulación de metales pesados.
Toxinas como el plomo, el cadmio y el arsénico se pueden eliminar al realizar actividad física de forma regular o al disfrutar de una sesión de sauna. Resulta curioso que las investigaciones han demostrado que sudar durante el ejercicio elimina más metales pesados, como el níquel y el cobre, en comparación con la sudoración pasiva en un sauna.1 Combine ambos (ejercicio y sauna) para que su cuerpo se desintoxique mejor.
La toxicidad de los metales pesados perjudica la salud
La toxicidad de los metales pesados supone riesgos para la salud, sobre todo si usted está expuesto a contaminantes industriales o si consume alimentos y agua contaminados. Los métodos tradicionales de desintoxicación, como la terapia de quelación, deben realizarse con mucho cuidado para evitar efectos secundarios graves, y también pueden ser muy costosos. Como tal, la terapia de quelación es mucho menos accesible y más peligrosa que producir sudor mediante el ejercicio o sauna.
Su entorno juega un rol esencial en la acumulación de metales pesados. Las actividades cotidianas como beber agua de la llave, comer alimentos procesados e incluso respirar aire contaminado pueden introducir metales dañinos como plomo, cadmio y mercurio en el cuerpo. Ciertas profesiones, como la soldadura y la odontología, al igual que algunos pasatiempos como la alfarería y la fabricación de vidrieras también pueden aumentar el riesgo de exposición.
Cuando los metales pesados entran al cuerpo, interfieren con varios procesos biológicos esenciales. Pueden alterar las funciones de las enzimas, dañar órganos y debilitar el sistema inmunológico, lo que provoca una cascada de problemas de salud. Con el tiempo, la presencia persistente de estos metales puede provocar enfermedades crónicas como la enfermedad renal, trastornos neurológicos y problemas cardiovasculares.
La exposición a metales pesados puede manifestarse a través de una amplia gama de síntomas que afectan múltiples sistemas del cuerpo. Los indicadores más comunes incluyen problemas gastrointestinales persistentes (como náuseas y dolor abdominal), síntomas neurológicos (como confusión y pérdida de memoria) y fatiga o debilidad inexplicables.
Las personas también pueden experimentar dolores en los músculos y las articulaciones, cambios de humor y problemas respiratorios. Algunos marcadores físicos distintivos pueden apuntar a ciertos tipos de intoxicación por metales: por ejemplo, una línea azul que aparece en las encías a menudo indica exposición al plomo, mientras que las líneas blancas horizontales en las uñas (conocidas como líneas de Mees) pueden sugerir intoxicación por arsénico.
La amplitud y la variedad de estos síntomas a menudo dificultan el diagnóstico, ya que muchos de ellos pueden reflejar otros problemas de salud comunes, como la demencia y el Parkinson. Entre las combinaciones preocupantes se incluyen la presencia simultánea de síntomas neurológicos con problemas gastrointestinales o aparición de cambios inexplicables en la piel junto con fatiga persistente.
Las pruebas de metales pesados se pueden realizar a través de varios métodos, como el análisis de sangre, orina o cabello, y la mayoría de los profesionales médicos recomiendan realizar varias pruebas para obtener resultados más precisos. En Estados Unidos, los análisis de sangre suelen costar entre 75 y 200 dólares por cada metal analizado, mientras que los paneles de pruebas integrales para múltiples metales pueden costar entre 275 y 600 dólares.
Las pruebas de análisis del cabello, que pueden demostrar la exposición durante un período más prolongado, suelen costar entre 100 y 150 dólares, mientras que las pruebas de orina más especializadas que utilizan agentes quelantes pueden costar entre 300 y 500 dólares. Es importante tener en cuenta que las pruebas deben realizarse bajo supervisión médica, ya que una prueba o interpretación incorrectas pueden dar lugar a diagnósticos erróneos o tratamientos innecesarios.
El ejercicio y el calor estimulan la desintoxicación de metales pesados
Un estudio de 2020 que se publicó en el Journal of Thermal Biology realizó experimentos con hombres adultos sin problemas de salud para determinar la efectividad de la sudoración como método de desintoxicación natural.
En el estudio participaron 29 hombres que se dividieron en grupos de control y experimentales. El grupo experimental se sometió a nueve sesiones de exposición al calor a alta temperatura combinada con ejercicio. Esta configuración se diseñó para imitar escenarios del mundo real donde las personas podrían usar saunas o realizar actividades físicas extenuantes para mejorar la desintoxicación.
El grupo experimental presentó un aumento significativo en la excreción de plomo a través del sudor en comparación con el grupo de control.2 Esto indica que su cuerpo puede eliminar metales dañinos a través de la piel. Los niveles de cadmio en la orina también aumentaron después de la exposición al calor en el grupo experimental, lo que destaca otra vía a través de la cual el cuerpo puede eliminar estas toxinas.
Aun así, el sudor sigue siendo la principal vía de eliminación, como lo demuestran otras investigaciones recientes.3 En este caso, se examinó cómo el cuerpo humano elimina varios metales pesados a través de diferentes vías, y se encontró que las concentraciones de cromo, cobre, zinc, cadmio y plomo son mucho más elevadas en el sudor después del ejercicio extenuante que en la orina.
El estudio del Journal of Thermal Biology también descubrió que la exposición repetida al calor mejora el proceso de excreción.4 Después de nueve sesiones de calor, los participantes pudieron eliminar mejor el plomo y el cadmio, lo que sugiere que el uso constante de calor y ejercicio puede entrenar al cuerpo para desintoxicarse de manera más efectiva. Esto significa que combinar ejercicios regulares con sesiones de sauna podría ser una estrategia muy buena para reducir su carga de metales tóxicos.
Este enfoque tiene muchos beneficios además de la desintoxicación. Sudar más puede mejorar la salud de la piel, mejorar la regulación de la temperatura corporal y estimular la función del sistema cardiovascular. Entonces, si prioriza las actividades que promueven la sudoración, no solo limpiará su cuerpo de las toxinas, sino que también favorecerá su salud fisiológica general.
El ejercicio es mejor que la sauna para eliminar los metales pesados del cuerpo
Una investigación relacionada que se publicó en el International Journal of Environmental Research and Public Health buscó determinar qué método de sudoración (mediante el ejercicio dinámico o el uso pasivo de sauna) es mejor para eliminar metales pesados del cuerpo.5 En experimentos con 12 jóvenes universitarios sin problemas de salud, los investigadores compararon los niveles de metales tóxicos expulsados a través del sudor en estas diferentes condiciones.
Los participantes, seis hombres y seis mujeres, realizaron ejercicio extenuante en una caminadora y pasaron tiempo sentados en una cabina de sauna en días separados. Este enfoque dual le permitió a los investigadores identificar cómo la sudoración activa a través del ejercicio impacta la eliminación de metales dañinos como níquel, plomo, cobre, arsénico y mercurio, y comparar este método con la sudoración pasiva en un ambiente caluroso.
Los descubrimientos fueron contundentes. Durante el ejercicio dinámico, las concentraciones de níquel, plomo, cobre y arsénico en el sudor fueron mucho mayores que cuando los participantes estuvieron sentados en el sauna.6 Solo los niveles de mercurio se mantuvieron similares sin importar el método utilizado. Esto indica que la sudoración activa a través del ejercicio es más efectiva para expulsar estos metales tóxicos que la sudoración pasiva en un sauna.
Uno de los resultados más destacados fue el aumento sustancial de la excreción de plomo durante el ejercicio. El plomo es un metal pesado muy peligroso que se acumula en el cuerpo con el tiempo y provoca problemas de salud graves, como daño renal y trastornos neurológicos. Al eliminar el plomo a través del sudor durante el ejercicio, puede reducir la carga tóxica del cuerpo y proteger el funcionamiento de los órganos vitales.
Los niveles de cobre y arsénico también experimentaron un aumento significativo en el sudor durante el ejercicio. Si bien, el cobre es un nutriente esencial en cantidades pequeñas, su consumo excesivo puede provocar toxicidad y causar daños en el hígado y los riñones. La exposición al arsénico se relaciona con problemas de salud como lesiones en la piel, cáncer y enfermedades cardiovasculares.
De manera similar, el níquel, aunque es necesario en cantidades mínimas para ciertas funciones biológicas, puede causar reacciones alérgicas y se relaciona con problemas respiratorios y cáncer cuando está presente en altas concentraciones.
El mecanismo detrás de este proceso de desintoxicación tiene su raíz en cómo el cuerpo responde al calor y al ejercicio. Cuando realizamos una actividad física intensa o nos exponemos a temperaturas altas, la temperatura corporal interna aumenta, lo que hace que las glándulas sudoríparas produzcan más sudor.
Esta respuesta fisiológica tiene un doble propósito: enfriar el cuerpo y eliminar toxinas. El sudor no solo contiene agua, sino también sustancias disueltas, entre ellas, metales pesados como plomo, cadmio, cobre, arsénico y níquel.
La circulación sanguínea aumenta durante el ejercicio y esto asegura una entrega más eficiente de estas toxinas a las glándulas sudoríparas, donde pueden expulsarse a través de la piel, por lo que el ejercicio es un método de desintoxicación más efectivo que la sudoración pasiva.7
Los investigadores también indicaron que las diferencias individuales, como el género y los niveles iniciales de metales, pueden influir en la efectividad de la sudoración como método de desintoxicación. Sin embargo, la tendencia general favorece al ejercicio dinámico sobre la sudoración pasiva para eliminar metales pesados.
En términos prácticos, este estudio le proporciona algunos consejos interesantes: priorice las sesiones regulares de ejercicio intenso como parte de su rutina de salud y bienestar. Ya sea correr, andar en bicicleta o realizar un entrenamiento en intervalos de alta intensidad (HIIT), estas actividades no solo mejoran su estado físico, sino que también son fundamentales para eliminar los metales pesados nocivos de su cuerpo.
Favorezca su desintoxicación con estos pasos
Para optimizar su rutina de desintoxicación, considere estos consejos:
1. Incorpore un entrenamiento de alta intensidad a su rutina: realizar ejercicio de alta intensidad hasta 75 minutos por semana ayuda a eliminar los metales pesados del cuerpo. No obstante, no recomiendo excederse, ya que las investigaciones demuestran que comienza a perder los beneficios de longevidad cuando supera los 75 minutos por semana.
2. Use un sauna para desintoxicarse: el sauna puede ser una herramienta poderosa para eliminar los metales pesados. Limite cada sesión de 20 a 30 minutos para evitar el calor excesivo y la deshidratación. Asegúrese de estar bien hidratado antes de entrar al sauna y beba abundante agua con electrolitos añadidos al salir. Esta práctica apoya la capacidad del cuerpo para sudar de manera más eficiente, y esto hace que sea más fácil eliminar los metales tóxicos a través de la piel.
3. Combine el ejercicio con sesiones de sauna para obtener mejores resultados: para obtener un efecto sinérgico, alterne entrenamientos que generen sudor y sesiones de sauna a lo largo de la semana. Esta combinación amplifica las capacidades de desintoxicación de su cuerpo, puesto que promueve una sudoración constante y efectiva.
Una alternativa es realizar una sesión de sauna justo después de su entrenamiento para maximizar la excreción de metales pesados como plomo, cadmio y níquel. Solo asegúrese de rehidratarse para recuperar los electrolitos.
4. Controle y ajuste sus prácticas de desintoxicación según la respuesta de su cuerpo: preste mucha atención a cómo responde su cuerpo al aumento de la sudoración a través del ejercicio y el uso de la sauna. Monitoree los signos de deshidratación, como mareos o fatiga excesiva, y ajuste sus rutinas de acuerdo a lo que observe.
Es esencial escuchar a su cuerpo y realizar cambios graduales en sus prácticas de desintoxicación para mantener un equilibrio saludable. Si observa con atención las señales de su cuerpo, puede optimizar su estrategia de desintoxicación, garantizar que elimine los metales pesados y, al mismo tiempo, mejorar su salud y su vitalidad en general.